Acoso, mafia, drogas y pedofilia, la historia de Quagliarella



Parece una historia para una película de Hollywood. A lo legendaria filmografía de "El Padrino" con la mafia, drogas, traición y acoso, así fue el camino que recorrió Quagliarella. Camino, que por fin, llegó a su fin. Como todo túnel, la luz por fin apareció para esclarecer la oscuridad que vivió durante años el delantero italiano.

 

Fabio, nacido el 31 de enero de 1983 en la ciudad de Napoli, es hincha confeso del club de su ciudad. Desde su juventud siempre deseo jugar para el conjunto del estadio de San Paolo. Y un día, ese sueño se le hizo realidad. Sin embargo, no duro mucho esa alegría. Si bien debutó como profesional en el Torino en 1999, en junio del 2009 el Napoli le comunicó a Quagliarella que formaría parte del primer equipo. En aquel tiempo, el delantero era el hombre más feliz de Italia. Pero debido a la tremenda historia que se desveló hace unas semanas, en agosto del 2010, Fabio fue cedido a la Juventus. Conjunto que ejerció la opción de compra para hacerse definitivamente con los servicios de él hasta el 2014. Al pasar del Napoli al equipo de Turín, se lo consideró un traidor. Tal y como lo bautizaron los hinchas napolitanos, era el Judas de la ciudad por haberse ido al club "poderoso" del norte de Italia.

 

Este traspaso más que sorprendente para los napolitanos se debió a Raffaele Piccolo, un policía corrupto que se encargó de acosar y hacerle la vida imposible a Fabio. A mediados de febrero de este año, la justicia italiana condenó a cuatro años y ocho meses de prisión al ex policía por acoso a varias personas, entre ellas, Quagliarella.



Durante aquella temporada del 2009 en la que Fabio cumplía su sueño de jugar para el Napoli, el policía Piccolo se dedicó a acosarle. Tal y como se demostró en el juicio del mes pasado, Piccolo se inventó fotografías y correos electrónicos en los que trató y consiguió, de vincular al futbolista con la mafia de la ciudad. Incluso, logró hacerle creer al presidente del equipo, Aurelio de Laurentiis, que el jugador internacional consumía drogas y pedofilia.

 

Debido a este calvario vivido, Fabio decidió, forzadamente, a cambiar de aires para el norte. Él sabía que eso conllevaría al odio de toda su ciudad hacia su persona. Pero por sus seres cercanos tuvo que hacerlo. ¿El culpable?... Raffaele Piccolo.

 

Pero como el fútbol es maravilloso, hubo luz y reconciliación. En la pasada semana, la Sampdoria (club donde juega actualmente Quagliarella), visitó al Napoli. Ante esta situación, los ultras locales colgaron una pancarta para pedirle perdón por su odio. En ella declararon: "En el infierno que has vivido, enorme dignidad. Nos volveremos a abrazar, Fabio, hijo de una ciudad".

 

Tenés que saberlo... Quagliarella ha disputado más de 500 partidos como profesional. En los que ha marcado 152 goles y ha ganado 6 títulos.

 

Gracias por leer.

 

Dios vive.



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