El gran dilema de nuestras futuras generaciones futboleras


Algunos siempre van a preferir a Maradona antes que a Messi. Otros al revés, u otros a Pelé. Desde luego, este será el gran dilema de nuestras próximas generaciones futboleras... ¿elegir al Diego, a Pelé, o a Leo Messi?

 

Hoy en día varios cuestionan el rendimiento de Lionel con la Albiceleste, y con cierta razón quizás. Lo que nadie puede negar es que Leo es de esos jugadores únicos que aparecen cada 100 años, y que encima superan ampliamente a leyendas de la talla de Zidane, Cruyff, Platini, Cristiano, etc... Por eso nadie puede dudar tampoco que Leo se encuentra ya en otro nivel en la historia del fútbol. Ese nivel en el que entran los extraterrestres que vinieron a la Tierra a practicar el deporte más famoso del mundo. Ese nivel en el que ya se han separado Maradona, Pelé y Messi.

 

Por otro lado, encontramos a un mito del balompié. Alguien que ha llevado al fútbol al nivel celestial con su zurda divina. Alguien que no necesita presentación. El Diego. Esa persona que no debe ser juzgada por los futboleros por la vida que llevó, sino por lo que hizo en la vida de todos aquellos que amamos a la pelota. La cual, nunca se mancha. Ese jugador que traspasó los límites de la frontera entre el deporte y la lucha social y civil. Esa persona que defendió a un país en el certamen más competitivo en el que se puede participar, un Mundial. Esa persona que venció al todopoderoso norte de Italia, con un equipo del modesto sur de Italia, que es conocido en la historia por él.

 

Sería un maleducado por mi parte no prestarle el debido respeto a una leyenda no querida por mi nación. En el fondo, no creo que Pelé no sea querido en Argentina, sino que nos cuesta dejar de lado la camiseta y verdaderamente reconocer a alguien que ha sido nombrado por expertos imparciales como de los mejores de la historia. Alguien que ha ganado 3 Mundiales, más 5 títulos internacionales a nivel de clubes y 21 a nivel nacional. Alguien que ganó el Balón de Oro honorífico.

 

Por eso le pido a nuestras futuras generaciones futboleras que se saquen la camiseta a la hora de elegir "en la opinión de cada uno" al mejor jugador de todos los tiempos. Porque ellos conocerán a un Messi retirado con una carrera más que brillante. A un Maradona del que su abuelo todavía exalta y valora. A un Pelé del que los libros históricos hablan maravillas. El futuro es quién podrá juzgar a los tres mosqueteros de la pelota y poder elegirlos según su número de goles y títulos según sea Pelé, o sus récords y filigranas de La Pulga, o al carisma y la gambeta del Diego.

 

Yo soy un futbolero de nacimiento y ya tomé mi decisión del mejor de la historia. No tengo temor a compartirlo por mis razones. Desde mi humilde y pequeña posición, digo en voz alta que Maradona cambió para siempre el rumbo del balón. El Barrilete Cósmico que cambió la dirección del fútbol. Por su amor a la camiseta, por su valentía y rabia a no ser aplastado por el "poderoso". Pero como dije más arriba, no lo juzgo por su persona, sino por como cambió mi perspectiva futbolera, y la de una multitud incalculable. Con esto no es que vaya en contra de lo que pido de imparcialidad nacional, porque siguiendo ese pensamiento tendría que elegir a Messi ya que fue quien realmente vi jugar y ví como rompió y seguirá rompiendo récords. 

 

De acá a unos años, nuestros nietos podrán decidir correctamente su elección. Ese gran dilema que hoy en día nadie está capacitado para resolver. Ese gran dilema de nuestras futuras generaciones futboleras. Algunos siempre van a preferir a Maradona antes que a Messi. Otros al revés, u otros a Pelé.

 

Guenter Schramm.












Ahora les pregunto a ustedes... ¿Quién es el mejor de la historia, y por qué?

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